Los zapatos yemeníes, cosidos meticulosamente por manos maestras, no son productos fabricados. Son productos de trabajo duro que requieren días para su fabricación. No contienen ningún material artificial. Son 100 % de cuero genuino y están hechos a mano.
Son muy saludables ya que se producen con materiales naturales/genuinos y sin ninguna máquina/adhesivo.
En su construcción se utiliza forro de cordero (interior), piel de becerro (exterior) y piel auténtica de búfalo (suela), están cosidas con hilo de algodón natural encerado.